Que será de Borinquen mi Dios querido
Que será de mis hijos y de mi hogar
Borinquen la tierra del Edén
Y que al cantar el gran Gautier
Llamó la perla de los mares
Ahora que te mueres con tus pesares
Déjame que te cante yo también
Lamento Borincano
composición de Rafael Hernández
Entrevista por Aixa Ruiz Ellis; editada por Leida Santiago
Han sido muchas las
visitas a la residencia de Gladys y Abelardo Díaz Alfaro.
Encontramos una casa viva, llena de cuentos y de historia. Insistimos
con Gladys para que nos hable de las vivencias suyas con Abelardo, para
que auscultando en su pasado desentrañe revelaciones inimaginables.
Escritora también, la fiel compañera del escritor, es
quien mejor puede relatar anécdotas que no hemos conocido a través
de las diversas publicaciones en torno a su figura. Aixa Ruiz
Ellis se dió a la tarea de entrevistarla.
¿Donde nació Abelardo?
Abelardo nace en
Caguas en el Barrio Sabarona el 24 de julio de 1916 donde vive sus primeros
años. De niño se pasaba caminando por todos los
lugares, campos y barrios con sus amiguitos y como en su casa había
seis hermanas, lógicamente no le gustaba estar en la casa.
El papá de
Abelardo era el Reverendo Abelardo Díaz Morales, ministro, escritor
y periodista. Su mamá era doña Asunción,
maestra y misionera. Cuando Abelardo llega a la edad para asistir
al séptimo grado trasladan a su padre como pastor de la Primera
Iglesia Bautista a Ponce.
Allá el papá
lo matricula en la escuela McKinley a cursar el séptimo grado.
Para aquel entonces un maestro daba todas las clases. La maestra
que le tocó a Abelardo le dijo que todas las palabras terminadas
en "on" se acentúan. Abelardo como niño sumamente
brillante, despierto, grabó eso en su mente. Inmediatamente
la maestra le da un dictado de palabras terminadas en "on", pero
en inglés: "composition, situation, preposition", y la
última palabra era Washington. Como ella le había
dicho que todas las palabras terminadas en "on"se acentuaban, no le
explicó en qué idioma. Abelardo acentuó las
palabras en inglés y eso le costó que lo colgaran del
séptimo grado. No solamente lo colgaron, sino que lo pasearon
ante todos los estudiantes de la escuela como ejemplo del estudiante
morón. Abelardo se pone rebelde. Al próximo año
se niega a regresar a esa escuela. Su padre lo traslada a Toa
Alta donde vivía su tío Leopoldo Díaz Morales,
hermano del papá de Abelardo. La esposa de Don Leopoldo,
doña Mercedes Alfaro, era hermana de la mamá de Abelardo.
O sea que eran Díaz Alfaro
las dos familias.
Sí, son primos
hermanos dobles los de Toa Alta. Matricularon a Abelardo en séptimo
grado y siguió sus estudios. Como el tío Leopoldo
y los demás tíos tenían finca y eran hacendados,
Abelardo entra directamente en contacto con el jíbaro nuestro,
con nuestros campos. Estando Abelardo en Toa Alta surge la pelea
del toro josco y el toro americano.
¿Cómo surge El Josco?
El toro josco era
el padrote de la finca de don Leopoldo, el toro americano era de don
Manuel Velilla, un vecino de don Leopoldo. Don Leopoldo quiere
comprar el toro americano para dejarlo de padrote para mejorar la raza.
Entonces le compran el toro americano a don Manuel Velilla. El
toro josco lo crió el "Jincho Marcelo"que era el peón
principal de la finca, nunca se casó por lo tanto nunca tuvo
hijos y desde que nació ese torito lo crió y lo tenía
como su hijo. Era pasión con el toro josco.
Habrá tenido que ser una frustración para Jincho Marcelo...
Cuando el tío
Leopoldo le indica al Jincho Marcelo que iba a poner al toro josco para
el arado y de padrote al toro americano, el Jincho Marcelo le dice:
"don Leopo ese toro es padrote de nación, no nació pa'
yugo". Pero como tenía que imponerse el dueño de
la finca, traen al toro americano. Entonces iba el Jincho Marcelo
con el toro josco a llevarlo a la finca a enyugar, pero cuando ve venir
al toro americano sintió tanta rabia que soltó al toro
josco.
¿Se pierde el toro al soltarlo?
El toro josco se
va, ahí es que surge la pelea entre los dos. El toro josco
logró hacerle una herida en el costado derecho al toro americano
con el cuerno. Cuando le hace esa herida el toro americano se
fue a correr. El júbilo del Jincho Marcelo y de los peones
fue inmenso porque el toro josco ganó la pelea, pero se impuso
la voz del patrón y dejaron al toro americano de padrote.
Sueltan al toro josco a la finca y cuando sube el cerro del farallón
hasta la cumbre, resbala y cae. El cuerpo le cae sobre la cabeza
y se mata. Ahí es que el artista, el creador, dice:
"se esnucó de rabia".
¿Cuándo surge El Josco?
Bueno, él
ve la pelea joven, pero lo escribe un poco más tarde. El
Josco lo escribe alrededor de mil novecientos treinta y pico por ahí.
Una vez sigue estudiando lo trasladan.
Cuando llega a Toa
Alta sigue estudiando. La escuela superior la hace en la Agustín
Stahl en Bayamón. Se gradúa de cuarto año.
Pasa a la Universidad de Puerto Rico a hacer estudios graduados.
Obtiene la licenciatura en Trabajo Social, pasa a trabajar al Departamento
del Trabajo como Supervisor de Leyes de Menores. Este trabajo
le permite viajar por cada pueblo, por cada campo, por cada rincón
de Puerto Rico. Tenía que ir a los ranchones de tabaco,
a los cafetales, a la caña, a aquellos lugares donde hubiera
menores trabajando, aunque fuera de pinche. Pinche es el que le
lleva agua a los peones. Luego lo trasladan como Trabajador Social
al Barrio Yaurel de Arroyo. Allí empieza a investigar los
problemas sociales y económicos, todos los problemas de ese barrio
donde surge el cuento que no está escrito, pero que Abelardo
menciona, Pepe el Gato.
¿Pepe el Gato, ese cuento
no existe?
No, Pepe el Gato
era un residente del barrio Yaurel que tenía una tiendita donde
vendía dulces del País, gas, ron cañita.
Abelardo entra en esta tiendita y empieza a hablar con don Pepe Ramos,
que le decían Pepe el Gato porque tenía los ojos verdes.
Era un hombre de un carácter guapetón. Imagínate
que años después ya nosotros casados y con hijos, en un
viaje que fuimos a Yaurel nos contaron que él tenía una
guagüita que se le dañó y le entró a tiros.
¡Mira si era bravo! Entonces Abelardo empieza a hablar con
don Pepe Ramos para que le diera alguna información del barrio
y le dice: "yo no tengo que darle ninguna información porque
ustedes se pasan apuntando, pero nunca disparan".
¿Cómo reacciona Abelardo?
Ahí es que
nace el Trabajador Social que había en él. Le dice:
"Mire don Pepe, bendito si míreme a mí, yo no peso ni
ochenta libras mojao" porque Abelardo era bien flaco - "lo que me estoy
ganando son setenta y siete pesos con ocho centavos, dígame ahí
lo que usted crea". Y le dice don Pepe el Gato: "usted es un hombre
inteligente y usted y yo nos vamos a entender muy bien". Fíjate
qué sabiduría. Ahí Abelardo comienza a recibir
ese insumo del barrio.
Luego de este incidente, le fue mas
fácil en Yaurel?
El problema principal
con que Abelardo se encuentra en Yaurel es el tuerto don Fruto Torres,
ese fue el primer caso de trabajo social que Abelardo tuvo que resolver
en Yaurel. Era el caso del pobre jíbaro nuestro, viudo.
Tenía un número de hijos, una pobreza extrema y entre
los hijos había una impedida que caminaba arrastrándose
y le decían la arrastrá y un mal hombre se aprovechó
de esa situación, la violó y la embarazó.
La casita donde vivía don Fruto era una media agüita.
En Puerto Rico creo que todos sabemos lo que son las casas de agua.
Las que tienen el techo en forma de v invertida son de dos aguas, las
que tienen dos v invertidas son de cuatro aguas y la que tiene el techo
diagonal, de media agua. Pues la casa de don Fruto Torres era
una casita destartalada y el pobre hombre vivía con sus hijos
solito en una pobreza extrema. Más arriba en el mismo terreno
había un señor que tenía una casa mucho mejor que
era compadre suyo, pero un buen día a ese señor le da
con que don Fruto Torres tenía que irse de allí.
Imagínate, esa casita si la tocaban se iba a caer. El pobre
hombre no tenía después donde vivir.
¿Cómo interviene don
Abelardo?
Ese compadre de don
Fruto Torres le exigía que para poderse quedar tenía que
darle cincuenta dólares, que en aquella época era un montón
de dinero. Abelardo tenía una disyuntiva muy grande.
Si seguía los patrones de trabajo social, del papeleo, de la
burocracia, podía haber un crimen entre esos dos vecinos.
Antes nuestro jíbaro dilucidaba los problemas a machete.
Entonces qué pasa, surge nuevamente en Abelardo el trabajador
social de principios sumamente cristianos, como los que recibió
en su hogar. Ahí echa a un lado todos los patrones de trabajo
social, se identifica con el problema de don Fruto Torres y se va por
todas las calles de Yaurel pidiendo para reunir cincuenta dólares.
Dice Abelardo que los más pobres fueron los más que dieron.
Había un rico, sumamente rico, que le dio medio peso y Abelardo
se lo tiró en la cara. Pidiendo Abelardo consigue reunir
los cincuenta dólares para comprarle la casita y evitar el crimen
que podía haber. Sigue Abelardo investigando y recibe información
de que esos terrenos eran de dominio público.
¿Eran propiedad de don Fruto?
No, no tenían
dueño, ni eran del compadre de don Fruto. Eran lo que se
llama terreno de dominio público. Entonces, Abelardo va
al tribunal. Habla con el juez, investigan y efectivamente los
terrenos eran de dominio público. Entonces Abelardo determina
que no siendo el terreno propiedad del compadre no tenía derecho
a sacar a don Fruto de ahí.
Ni a recibir dinero, por lo tanto...¿cómo
termina el asunto?
Si tenía derecho
a sacar a don Fruto, don Fruto tenía el mismo derecho de sacarlo
a él. Entonces se da el caso en el tribunal y se determina
que don Fruto no tenía que irse de ahí. Abelardo
le entrega el dinerito a don Fruto Torres para que se ayudara y en esa
forma es que Abelardo resuelve ese caso. Quedaron en paz y armonía
esos compadres y se evitó una tragedia.
¿Qué más encuentra
Abelardo en Yaurel?
De ahí sigue
Abelardo encontrándose con situaciones. Hay un baquiné,
él había citado a una reunión a los padres y maestros,
un residente no podía asistir y era que había muerto su
nene y le estaba celebrando el baquiné. Por eso es que
Abelardo posteriormente escribe El Baquiné que aparece en Terrazo.
Abelardo iba a los baquinés, se sabía las canciones que
se cantaban y de Yaurel surge uno de los cuentos que está en
su primera peícula: Bagazos. Abelardo conocía al
Negro Domingo. Cuando ya la Central no le da empleo porque estaba
viejo y no rendía promedio, después que toda su vida la
había dejado en la Central. Y así sucesivamente,
luego de estar par de años en el Barrio Yaurel, lo trasladan
a Cidra.
Cuénteme la experiencia en
Cidra.
Allí trabajó
en dos lugares: en el Barrio Bayamoncito y en el Barrio Río
Abajo. De Cidra surgen sus cuentos Don Rafael Ramírez,
Caballero del machete y La receta del curioso donde Abelardo dice:
"Nunca mates la flor de una esperanza cuando de la vida sólo
queden ruinas", porque era una pobre señora que tenía
un niño en aquella época con anemia, se estaba consumiendo.
Surge de Cidra de Bayamoncito y de Río Abajo el cuento Boliche.
El estuvo en los tabacales y vio las penurias que pasaban los que sembraban
el tabaco, después que se mataban sembrando, abonándolo,
cuidándolo, se les perdía y lo que quedaba era el boliche.
Boliche era la hoja mala del tabaco, lo peor del tabaco. De Río
Abajo de Cidra también surgen Los Peyo Mercé. De
ahí trasladan a Abelardo a Dajao a trabajar como Trabajador Social.
Eso le iba a preguntar.
Los Peyo Mercé
surgen de Cidra. Peyo Merced era Pedro Núñez, un
maestro como Abelardo, era Trabajador Social y visiting teacher en aquel
tiempo. Era un maestro muy amigo de Abelardo y Abelardo simboliza
el maestro en Peyo Mercé. Surgen las tres historias en
Cidra. Y también el cuento Peyo Mercé y la dietista
que está en el libro Mi isla soñada. Cuando va una
dietista, aquellos pobres jíbaros que pasaban el día con
una sopa larga que llamaban de bacalao, que las tenían que hacer
aguadas para que rindieran. Van a darle una conferencia a los
estudiantes sobre dietas, nutrición, la vitamina "A", todo.
Ahí es que Peyo Merced le dice cuando termina la conferencia:
"¿Cómo usted le puede balancear una dieta con un presupuesto
de cuarenta centavos y diez de familia?".
¿Cúal es la historia
que tiñe el cuento de Santa Claus?
En Dajao, que queda
bien cerca, es que surge el cuento Santa Claus va a la Cuchillla.
El que se vistió de Santa Claus fue un tío de Abelardo.
El papá de Homero Alfaro, el que hacía los crucigramas
en el periódico El Mundo. Ese tío de Abelardo, don
Sergio Alfaro, era un puertorriqueño de Orocovis, pero mija él
se sentía más americano que los americanos. Abelardo
vivía prendido con él. Siempre estaban discutiendo
porque mayormente hablaba inglés y se arrepentía de haber
nacido en Puerto Rico. El fue el que se vistió de Santa
Claus. Los niños se tiraban por las ventanas, se guindaban
de las vigas del salón. Una cosa que Abelardo no puso en
su libro fue que hubo estudiantes que se evacuaron del susto.
¿Cuándo entra don Abelardo
a trabajar con WIPR Canal 6?
Cuando se funda la
WIPR en el 1947. En primer lugar a Abelardo le daban un espacio
solamente de unos cinco o seis minutos al medioía, donde escribía
una estampita corta y la leía. Ahí escribió
El barbero, El zapatero, El piraqüero, ese tiempito Abelardo lo
tituló Figuras de mi tierra. Al tener aceptación
es que le dan quince minutos para programa. De ahí surgen varios
programas que Abelardo pasó por WIPR. Estampas de la vida
de Teyo Gracia, Teyo Gracia y su mundo, Viernes de tumbar el soberao,
que era con Chuíto el de Bayamón, Retablos del solar,
Caminantes entre veredas, La cotorrita criolla, de ahí surgen
todos esos programas que Abelardo escribía para WIPR.
Y así estuvo trabajando casi treinta y siete años en WIPR
hasta que decidió jubilarse, pero después seguía
por contrato. Hasta que sufrió este accidente y no pudo
escribir más.
Me interesa saber sobre la relación
de don Abelardo con otros autores.
Bueno la relación
de Abelardo con todos nuestros escritores siempre fue una relación
magnífica. Una relación de respeto, de admiración.
El escritor que Abelardo más admiró fue a don Miguel Meléndez
Muñoz.
¿Qué usted me puede
decir de esa relación?
Eran muy amigos.
Abelardo tenía un tío, don Rafael Alfaro, que vivía
en Cayey y Abelardo iba mucho a la casa de él. Al lado
vivía don Miguel Meléndez Muñoz. El le dedica
un libro a Abelardo donde dice "A Abelardo Díaz Alfaro, a quien
traspaso mi machete, para que continúe llevando la vida de nuestro
jíbaro...".
Sí, una exhortación.
A que siguiera entonces,
pues la esposa de don Miguel Meléndez Muñoz era hermana
de don Monche Frade. Cuando el papá de Abelardo vivía
en Ponce, al lado de don Abelardo y su familia vivía doña
Lolita Visol, ella se da cuenta de que Abelardo tenía habilidad
para el dibujo. Yo tengo una infinidad de dibujos. Abelardo
se la pasaba en los libros, en las paredes, haciendo dibujos, caras,
figuras, veinte mil cosas.
En referencia a otros autores, tuvo
algún contacto?
Sí, Luis Rafael
Sánchez escribió sobre Abelardo.
¿Le escribió a él?
Sí el artículo
que tituló Los lujos de la memoria. Además había
un grupito encabezado por René Marqués, Pedro Juan Soto,
Valcárcel, Edwin Figueroa, que trabajan en la División
de Educación de la Comunidad. Este grupito se encargó
de enmarcar a Abelardo como costumbrista. Pero Los perros no es costumbrista,
Abelardo rebasa ya el plano universal. El encuentro es de orden
filosófico. Porque Abelardo no meramente presenta costumbres
de nuestro país, sino vivencias, hechos ocurridos.
Tengo entendido que además
de El Josco hay otros trabajos traducidos al Sistema Braille.
Sí, varios
cuentos de Abelardo están traducidos al Sistema Braille y también
están traducidos en siete idiomas: checo, polaco, ruso,
alemán, inglés, francés y al italiano. Ahora
mismo la Antología campo abierto, en la cual está Santa
Claus va a la Cuchilla, es de texto en Nueva Zelandia, en Gran Bretaña,
en Inglaterra, en Austria, en Australia y en Canadá. Al
francés está traducido Los perros que no está en
libro, está traducido El Josco, que no está en libro,
está traducido Santa Claus va a la cuchilla. Aquí
están traducidos al inglés por la Dra. Lucy Torres, La
cajita vacía está en Mi isla soñada - eso le sucedió
a Abelardo de niño, El Baquiné, Bagazo, El pitierre, El
Josco y Los perros. Entonces tengo aquí El Baquiné
traducido también para la Universidad de Wisconsin, The Childs
in the Puerto Rican Pop Traditions in the Abelardo Díaz Alfaro
El Baquiné.
¿Pero la casa nunca le perteneció
a la familia?
Esa casa lo que sucede
es que a los Ministros, la iglesia les suplía vivienda, entonces
en esa casa era que vivían. Ahí fue que nació
Abelardo...en esa casa. Luego con los años se crea un comité
presidido por Modesto Carrasquillo para que esa casita no fueran a demolerla.
Esa casa queda en la Calle Padre Berríos. Entonces comienzan
a hacer todos los trámites y consiguen que la Junta de Planificación
la declarara como monumento histórico. Y ya la tiene el
Instituto de Cultura.
Tengo entendido que don Abelardo
escribió dos cuentos relacionados con esto.
Exacto. Mi casita de Sabarona
y Mi Barrio de Sabarona.

Dr. Luis G. Collazo
Universidad Interamericana de Puerto Rico
Recinto de Arecibo
Departamento de Estudios Humanísticos
©2001 - 2004